Boca Juniors consiguió una clasificación memorable en el Maracaná. Con una victoria por 3-1 ante Vasco da Gama, el equipo argentino selló su pase a la final de la Copa Sudamericana tras un partido intenso, en el que supo aprovechar sus oportunidades y resistir la reacción del conjunto brasileño.
El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena salió decidido desde el comienzo, consciente de que necesitaba un resultado contundente para avanzar. Con presión alta y determinación ofensiva, logró ponerse en ventaja rápidamente y construyó una diferencia que terminaría siendo fundamental.
Boca golpeó dos veces en el primer tiempo
Apenas a los cuatro minutos, Boca abrió el marcador a través de Di Lollo, quien conectó de cabeza un tiro libre ejecutado desde la izquierda por Lautaro Blanco. El gol igualó la serie y le dio confianza al conjunto argentino.
Vasco intentó reaccionar, pero le costó encontrar claridad en los últimos metros. Boca, en cambio, aprovechó los errores defensivos del local y volvió a golpear a los 33 minutos.
Tras una recuperación, el colombiano Villa lanzó un pase largo que dejó a Miguel Merentiel mano a mano con el arquero. El delantero uruguayo definió con tranquilidad y estableció el 2-0, desatando el festejo de los hinchas xeneizes en el estadio brasileño.
El primer tiempo terminó con un Boca sólido y eficaz, mientras que el público local expresó su descontento con el rendimiento de su equipo.
Vasco reaccionó y puso en aprietos al Xeneize
En el complemento, el entrenador Pedro Emanuel movió el banco en busca de una reacción. Los ingresos de José Luis Rodríguez e Hinestroza le dieron mayor profundidad por las bandas y cambiaron el desarrollo del encuentro.
Boca también realizó modificaciones, entre ellas la entrada de Leandro Paredes, con el objetivo de recuperar el control de la pelota y generar espacios para sus delanteros.
Sin embargo, Vasco encontró el descuento tras una pérdida de Villa. La jugada continuó con un centro bajo desde la izquierda, un desvío en Lautaro Blanco y una pelota que quedó a disposición de Rodríguez, quien definió cruzado para marcar el 2-1.
El gol cambió el clima del partido. Empujado por su público, el equipo brasileño comenzó a atacar con insistencia y obligó a Boca a replegarse para sostener la ventaja.
Paredes sentenció la clasificación con un golazo
Cuando el encuentro parecía encaminarse hacia un cierre dramático, apareció la jerarquía de Leandro Paredes. A los 88 minutos, el mediocampista probó desde larga distancia y su remate terminó sorprendiendo al arquero de Vasco, que no logró controlar la pelota.
El gol desató la euforia del conjunto argentino y le dio un respiro decisivo en el tramo final. Con el 3-1, Boca terminó de asegurar una clasificación que había exigido carácter, eficacia y resistencia ante la presión del local.
Boca espera rival para la final
Con este resultado, el Xeneize consiguió el pasaje al partido decisivo de la Copa Sudamericana y ahora espera por su rival, que surgirá del cruce entre Atlético Mineiro y Montevideo City Torque.
La final se disputará en Barranquilla, Colombia, donde Boca buscará coronar su campaña continental. La clasificación en el Maracaná, con un gol determinante de Paredes en los minutos finales, le dio al equipo argentino una oportunidad de volver a pelear por un título internacional.

