Un triple crimen seguido de suicidio conmocionó este martes a la localidad bonaerense de Monte Grande. Un hombre de 50 años asesinó a su pareja, a su hijo de 11 años y a su madre, y posteriormente se quitó la vida en el partido de Almirante Brown.
El hecho se conoció durante la mañana, luego de un llamado al 911 que alertó a la Policía sobre lo ocurrido en una vivienda ubicada en Los Claveles al 700. Al llegar, los efectivos encontraron los cuerpos sin vida de la mujer y del niño.
La primera víctima identificada fue Laura Susana Prediger, pareja del hombre. Su cuerpo estaba en el sector de ingreso al comedor, mientras que el de su hijo, Santino, de 11 años, fue hallado en una de las habitaciones.
En ese mismo dormitorio, los investigadores encontraron una escopeta de doble caño que se sospecha que habría sido utilizada en los crímenes.
La tercera víctima fue encontrada en una casa lindera
Durante el operativo, los efectivos inspeccionaron una segunda vivienda, ubicada sobre la calle Alfonso Amat, donde residía la madre del sospechoso, Susana Castillo Toscanini, de 73 años. La mujer fue encontrada muerta en el piso de la cocina.
Las tres víctimas fueron trasladadas a la Morgue Judicial de Lomas de Zamora para la realización de las autopsias correspondientes.
El hombre murió en Burzaco
Después de los asesinatos, el hombre, identificado como Damián Darío Santillán, se dirigió hacia Burzaco, en el partido de Almirante Brown.
Cerca de las 7.30, un llamado alertó a las autoridades sobre una persona que se había arrojado al paso de un camión Mercedes-Benz en la avenida Monteverde. Cuando los efectivos llegaron e identificaron al hombre, confirmaron que se trataba del señalado como autor del triple crimen.
Investigan las circunstancias del hecho
Entre las primeras líneas de investigación surgió la hipótesis de un conflicto de pareja. Según trascendió a partir de fuentes policiales, el hombre se habría enterado días antes de una presunta infidelidad y habría amenazado a su pareja.
También se conoció que, antes del hecho, habría enviado un mensaje a un familiar en el que escribió: “Me obligaron a hacer esto”.
Los investigadores buscan establecer la secuencia de los acontecimientos y determinar qué circunstancias precedieron al ataque. El caso continúa bajo investigación judicial.
