El Gobierno británico respondió al discurso de Javier Milei ante la Asamblea General de la ONU y reafirmó su posición sobre las Islas Malvinas. Además, sostuvo que el desarrollo de recursos de hidrocarburos en el archipiélago constituye una actividad comercial legítima y defendió el derecho de autodeterminación de sus habitantes.
El Reino Unido respondió este miércoles a las declaraciones de Javier Milei durante su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y volvió a sostener que no tiene dudas sobre su soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgia del Sur y las Islas Sandwich del Sur, además de las zonas marítimas que las rodean.
La respuesta fue difundida mediante un comunicado de los representantes británicos ante la ONU, en el que Londres también defendió el derecho de autodeterminación de los habitantes de las islas. Según el documento, ese derecho incluye la posibilidad de determinar su condición política y procurar libremente su desarrollo económico, social y cultural.
El Gobierno británico cuestionó además el reclamo argentino de soberanía y sostuvo que las resoluciones de Naciones Unidas que llaman a negociar la cuestión de las islas no modifican, según su interpretación, el derecho de autodeterminación que atribuye a los isleños. El comunicado recordó también el referéndum realizado en 2013, en el que, con una participación del 92%, el 99,8% votó por mantener el estatus de las islas como territorio autónomo del Reino Unido.
Javier Milei defendió la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas en su discurso ante la Asamblea General de la ONU. (Foto: AP/Seth Wenig)
La disputa por los hidrocarburos
Uno de los principales puntos de la respuesta británica estuvo relacionado con la explotación de recursos naturales. Londres afirmó que respalda el derecho de los habitantes de las islas a desarrollar esos recursos y sostuvo que la explotación de hidrocarburos constituye una actividad comercial legítima, regulada por la legislación del Gobierno de las islas y realizada, según su posición, de acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
El comunicado también afirmó que la legislación argentina no se aplica en las Islas Malvinas y rechazó los intentos de obstaculizar las actividades de empresas internacionales vinculadas con los hidrocarburos. Según el Reino Unido, esas acciones representan un intento de ejercer jurisdicción extraterritorial y son incompatibles con el libre comercio.
La respuesta se produjo después de que Milei reclamara ante la ONU una solución pacífica para la disputa de soberanía y advirtiera sobre la explotación de recursos en el territorio que Argentina considera bajo ocupación ilegítima e ilegal.
