El presidente Javier Milei reconoció que la inflación está bajando a un ritmo menor al previsto por el Gobierno y admitió que los indicadores económicos no muestran la evolución que esperaba su administración. También volvió a referirse a la polémica por sus declaraciones sobre las personas que no llegan a fin de mes.
Las definiciones fueron realizadas durante una entrevista con Radio Rivadavia, luego de su regreso de una gira por España. En ese contexto, el mandatario también se refirió a la suba del riesgo país, que superó los 700 puntos, y al impacto del escenario internacional sobre la economía argentina.
“Los indicadores de Argentina no estarían evolucionando tan positivamente como esperábamos en un primer momento”, reconoció.
Por qué, según Milei, se desaceleró la baja de la inflación
El Presidente vinculó el menor ritmo de desinflación con un crecimiento económico inferior al esperado y con factores externos que presionan sobre los precios.
En particular, mencionó las tensiones en el estrecho de Ormuz y la guerra entre Rusia y Ucrania, que, según explicó, repercuten sobre los costos energéticos y los precios de las materias primas.
“Lo que se esperaba que la economía crezca, está creciendo menos. Eso hace que la demanda de dinero crezca menos de lo que debería crecer y, consecuentemente, el ritmo al que baja la inflación es menor”, sostuvo.
Milei describió un escenario internacional marcado por mayores presiones inflacionarias, tasas de interés elevadas y menor actividad económica. Según su explicación, esos factores también afectan a la Argentina y dificultan la reducción de los precios.
Pese a ese diagnóstico, defendió las reformas implementadas por su administración y afirmó que, sin esos cambios, el país tendría actualmente un déficit energético de unos 20.000 millones de dólares.
Qué dijo sobre quienes no llegan a fin de mes
Otro de los ejes de la entrevista fue la frase que Milei había pronunciado durante la Argentina Oil and Gas 2026, cuando cuestionó las afirmaciones sobre las dificultades de una parte de la población para cubrir sus gastos mensuales.
Al ser consultado nuevamente sobre el tema, el mandatario ratificó su postura y consideró que decir que la gente no llega a fin de mes es una expresión que no refleja adecuadamente la realidad.
“Si vos me decís que el día veinte te quedás sin dinero, mi pregunta es bastante básica, es: ¿cómo vos podés estar diez días sin comer?”, planteó.
También cuestionó el recurso al crédito para afrontar los gastos cotidianos y sostuvo que endeudarse para cubrir el faltante de ingresos traslada el problema al mes siguiente.
“Si vos tomás crédito, entonces eso es un mal análisis, porque entonces el problema lo vas a tener el mes que viene”, afirmó.
La pobreza, la indigencia y el costo de vida
Durante la entrevista, Milei relacionó la discusión con los criterios utilizados para medir la pobreza y la indigencia. Sostuvo que las personas que no pueden cubrir sus necesidades básicas están contempladas en las canastas oficiales y defendió los resultados que atribuye a su gestión desde diciembre de 2023.
El Presidente afirmó que la proporción de personas en situación de indigencia se redujo desde el inicio de su mandato y también mencionó una disminución de la pobreza infantil. Sin embargo, reconoció que los niveles actuales continúan siendo preocupantes.
En relación con la clase media, admitió que el aumento de las tarifas de los servicios públicos reduce el ingreso disponible para otros consumos. No obstante, sostuvo que ese cálculo también debería contemplar el efecto que, según su visión, tuvo la reducción de la inflación sobre el poder adquisitivo.
“Hay una parte del ingreso disponible que no se está tomando en cuenta, que es lo que le devolvimos a la gente al sacar el impuesto inflacionario”, argumentó.
"Argentina no estaría evolucionando tan positivamente como esperábamos", afirmó Milei.
Milei defendió el rumbo económico
El mandatario insistió en que la reducción de la inflación tiene efectos diferentes según los sectores sociales y defendió la recomposición de los precios de los servicios públicos como parte de su programa económico.
Al mismo tiempo, reconoció que la economía está creciendo menos de lo esperado y que los indicadores no evolucionan al ritmo que el Gobierno había proyectado inicialmente.
Sus declaraciones volvieron a poner en el centro del debate la relación entre la desaceleración inflacionaria, los ingresos familiares y el costo de vida, en un contexto en el que persisten las discusiones sobre la capacidad de los hogares para afrontar sus gastos mensuales.
