Un nuevo caso de desmonte encendió las alarmas ambientales en la provincia del Chaco. Unas 1.800 hectáreas de bosque nativo fueron arrasadas en una zona estratégica del Chaco Seco, en un predio lindero al Parque Natural Provincial Loro Hablador.
La denuncia fue presentada por Aves Argentinas, que reclamó una intervención urgente de las autoridades para frenar la destrucción y garantizar la protección de un ecosistema fundamental para la biodiversidad. La superficie afectada fue identificada mediante imágenes satelitales Sentinel-2, con un relevamiento correspondiente al 22 de septiembre. La organización advirtió que el área dañada podría ser aún mayor.
Un desmonte en una zona donde está prohibido
El terreno afectado se encuentra en el departamento Almirante Brown y está clasificado como Categoría II, identificada con el color amarillo, dentro del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos del Chaco. En esa categoría, la normativa prohíbe el desmonte para cambiar el uso del suelo.
La gravedad del caso también está vinculada con la ubicación del predio: limita directamente con el Parque Provincial Loro Hablador, integra la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Copo, en Santiago del Estero, y forma parte de un corredor ecológico importante para mantener la conectividad del Chaco Seco.
Secuestraron cuatro topadoras, pero el desmonte habría continuado
El 8 de septiembre, personal de la Dirección de Bosques del Chaco, con intervención de la Policía Rural, secuestró cuatro topadoras y dos cadenas de 100 metros que habrían sido utilizadas para realizar las tareas.
Sin embargo, las imágenes satelitales posteriores al operativo mostrarían que la intervención sobre el bosque continuó. Aves Argentinas pidió que se investigue si hubo nuevos avances después del secuestro de la maquinaria y reclamó medidas más eficaces para detener la actividad.
El episodio se produjo, además, en el contexto de una medida cautelar que suspende los desmontes en la provincia. Según los reportes, el 22 de septiembre la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia restableció esa medida, dictada originalmente por el Juzgado Federal N.º 1 de Resistencia.
Cuatro especies amenazadas entre las más afectadas
El área destruida tiene un alto valor para la conservación. Aves Argentinas la identifica como un Área Importante para la Conservación de las Aves (AICA) y propuso su reconocimiento internacional como Área Clave para la Biodiversidad.
Entre las especies que habitan estos bosques se encuentran el tatú carreta, el pecarí quimilero, el loro hablador y el yaguareté. La pérdida de vegetación puede reducir sus hábitats, afectar la disponibilidad de alimento y fragmentar los territorios que necesitan para desplazarse.
El tatú carreta y el pecarí quimilero son Monumentos Naturales Provinciales. El loro hablador cuenta con protección provincial, mientras que el área forma parte del Paisaje Óptimo de Conservación del yaguareté, que también posee protección como Monumento Natural Nacional.
El impacto climático: más de 520.000 toneladas de CO₂
La deforestación también tendría consecuencias sobre el clima. De acuerdo con la estimación de Aves Argentinas, la pérdida de las 1.800 hectáreas podría implicar la liberación de más de 520.000 toneladas de dióxido de carbono (CO₂), a medida que la biomasa eliminada se quema o se descompone.
El cálculo utiliza valores oficiales presentados por Argentina en 2019 ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. La estimación no incluye el carbono almacenado en el suelo y podría aumentar si se confirma que la superficie desmontada superó la registrada en septiembre.
Qué reclama Aves Argentinas
Ante la magnitud del daño, la organización solicitó una inspección urgente del predio, el cese de cualquier tarea de desmonte, limpieza, quema o habilitación productiva y el mantenimiento del secuestro de la maquinaria.
También pidió implementar un monitoreo satelital permanente, publicar información sobre las autorizaciones y actuaciones administrativas relacionadas con el terreno, restaurar el bosque afectado y comunicar lo sucedido al Juzgado Federal N.º 1 de Resistencia.
Además, reclamó reforzar los controles y patrullajes en el Parque Provincial Loro Hablador y sus alrededores, junto con un sistema de alerta temprana para detectar nuevos desmontes.
La denuncia vuelve a poner el foco en el control de la deforestación y en la capacidad de las autoridades para hacer cumplir la normativa ambiental. Mientras se determina la superficie total afectada y si las tareas continuaron después del operativo, Aves Argentinas insiste en la necesidad de frenar el desmonte y proteger uno de los sectores de mayor valor ecológico del Chaco Seco.
