El Concejo Deliberante de Pinamar sancionó la modificación a la ordenanza de la ecotasa impulsada por el Departamento Ejecutivo, la cual establece la eximición total del tributo para los residentes del distrito. Esta medida reemplaza el esquema previo, que solo contemplaba un tope de bonificación del 50% para los contribuyentes locales. No obstante, la normativa ratifica que el empadronamiento y la portación de la chapa identificatoria continuará siendo un requisito obligatorio para todos los usuarios de UTV y cuatriciclos, independientemente de su lugar de residencia, a fin de garantizar el orden en corredores seguros como La Frontera.
En declaraciones al programa Nadie es perfecto, el concejal oficialista Juan Martín Marzullo justificó el cobro de la tasa a los visitantes como una herramienta indispensable para sostener los servicios que demanda esa actividad. El edil explicó que la masiva concentración de vehículos en una superficie limitada genera altos costos en seguridad, remediación de médanos y atención hospitalaria, los cuales no deben recaer sobre el vecino que ya paga sus impuestos. Al desestimar que la medida ahuyente al turismo, Marzullo fue claro: "Gratuitamente todo se resuelve peor; cualquier persona entiende que es lógico pagar para que el Estado tenga recursos de control".
