Una señal del celular permitió orientar los rastrillajes
Moyano había viajado desde la Patagonia a su provincia natal para visitar a su familia. El lunes 12 de octubre, cerca de las 11, comenzó a caminar hacia la cima del cerro Ñuñorco Grande. Desde entonces, no se volvió a tener noticias sobre su paradero.
Uno de los datos más importantes para la investigación surgió del registro de una antena ubicada en la zona de Los Sarmiento, que habría captado una señal del teléfono celular del hombre el miércoles 14 de octubre, dos días después de su desaparición.
Según explicó Hernán Augusto Parajón, coordinador del operativo de rescate, ese registro permitió concentrar los rastrillajes en el sector sureste del cerro, en dirección a la ruta provincial 307 y la zona de El Indio.
Un amplio operativo en la zona de montaña
A partir de esa información, los equipos de rescate prepararon una nueva etapa de búsqueda, con la instalación de un campamento avanzado en la zona de cumbre para sostener los trabajos durante jornadas prolongadas.
El despliegue incluye efectivos de distintas divisiones de la Policía de Tucumán, personal de comunicaciones, integrantes de Gendarmería Nacional, especialistas en drones y una división de montaña procedente de Tinogasta. También participan andinistas y baqueanos voluntarios, que colaboran en los sectores de acceso más complejo.
Mientras una parte del personal se instalará en la cumbre para establecer la base de operaciones, otros equipos recorrerán senderos y quebradas del sector delimitado por la señal telefónica.
Entre las hipótesis que manejan los rescatistas, una de las principales apunta a las condiciones meteorológicas. Una densa niebla habría reducido la visibilidad durante el ascenso y podría haber provocado que Moyano se desorientara. Las pendientes pronunciadas, el suelo inestable y las bajas temperaturas dificultan las tareas.
El operativo de rescate monta un campamento avanzado en la zona de cumbre del Ñuñorco, el último punto donde Raúl Moyano fue avistado.
Quién es Raúl Alfredo Moyano
Moyano es oriundo de Río Seco, Tucumán, aunque desde hace años reside en Bariloche, Río Negro, donde desarrolló parte de su vida como docente rural. Tiene experiencia en trekking y caminatas por zonas de montaña, una circunstancia que genera interrogantes entre sus allegados ante la falta de noticias.
El hombre mide aproximadamente 1,70 metros, es de contextura robusta, tiene cabello canoso, barba corta y ojos castaño oscuro. Como señas particulares, lleva tatuajes en los brazos: uno con la figura de un cóndor y otro con el escudo de River Plate.
Los equipos de rescate continuarán los rastrillajes en el sector sureste del cerro Ñuñorco Grande y reforzarán las tareas desde el campamento de altura, con el objetivo de encontrar pistas que permitan establecer qué ocurrió con el docente.
