Activistas de Greenpeace Argentina realizaron una intervención en una finca de la provincia de Salta para detener un desmonte que, según denunciaron, afectaba unas 700 hectáreas de bosque nativo. El predio está ubicado a aproximadamente 50 kilómetros de la ciudad de Orán.
La organización había detectado la deforestación mediante imágenes satelitales y sobrevuelos. Durante la protesta, los integrantes de Greenpeace se interpusieron entre la topadora y el bosque para impedir que continuara trabajando.
Luego bloquearon el funcionamiento de la máquina mediante la colocación de un cepo en las palancas de manejo, instalaron una faja de clausura con la inscripción “crimen ambiental” y desplegaron un cartel con el mensaje: “La Ley de Bosques no se toca”.
La acción se realizó el 4 de noviembre, en el marco de una campaña contra los cambios propuestos para la legislación que protege los bosques nativos y los recortes presupuestarios destinados a su aplicación.
El reclamo contra la modificación de la Ley de Bosques
La protesta se produjo mientras se debate el financiamiento y el alcance de la Ley 26.331, que establece los presupuestos mínimos de protección ambiental de los bosques nativos.
Desde Greenpeace cuestionaron el proyecto de Presupuesto 2027 presentado por el Poder Ejecutivo, al señalar que contempla apenas el 4% de los fondos que deberían destinarse a la aplicación de la normativa. Esos recursos permiten financiar tareas de control de la deforestación ilegal, prevención y combate de incendios forestales y conservación de los ecosistemas.
La organización también advirtió sobre una propuesta de modificación de la ley que contempla cambios en los artículos 13 y 14, vinculados con las autorizaciones de desmonte y las restricciones para las áreas de mayor valor de conservación.
Según el análisis de Greenpeace, la reforma permitiría ampliar del 20% al 80% la superficie de bosques nativos donde podrían autorizarse desmontes.
Actualmente, los Ordenamientos Territoriales de Bosques Nativos establecen distintas categorías de conservación. Cerca del 80% de las áreas forestales se encuentran en categorías donde no está permitido autorizar desmontes.
La advertencia de Greenpeace por el avance de la deforestación
Noemí Cruz, coordinadora de la campaña de Bosques de Greenpeace Argentina, cuestionó el papel de las autoridades en el control de la actividad forestal.
“Mientras el gobierno nacional recorta los fondos de la Ley de Bosques y promueve su modificación, la deforestación avanza con la evidente complicidad de los gobiernos provinciales, que controlan muy poco, flexibilizan sus normativas y autorizan desmontes donde está prohibido”, advirtió.
La organización también difundió cifras sobre la pérdida de superficie forestal. De acuerdo con su monitoreo satelital, la deforestación en el norte argentino superó las 73.000 hectáreas durante 2026. A ese impacto se suman más de 60.000 hectáreas afectadas por incendios forestales en la Patagonia.
Cruz sostuvo que la destrucción de bosques incrementa la vulnerabilidad frente a los efectos de la crisis climática y puede provocar inundaciones, desaparición de especies, desertificación y pérdida de recursos para las comunidades campesinas e indígenas.
Más de siete millones de hectáreas de bosques nativos perdidas
La deforestación en Argentina es un problema que se extiende desde hace décadas. Según datos de la Dirección de Bosques de la Nación citados por Greenpeace, entre 1998 y 2024 desaparecieron más de 7 millones de hectáreas de bosques nativos, una superficie equivalente a la provincia de Formosa.
Cerca del 75% de esa pérdida se concentró en cuatro provincias: Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa, principalmente en la región del Gran Chaco.
La organización relaciona este proceso con la pérdida de hábitats naturales, la fragmentación de los ecosistemas y las consecuencias que la desaparición de la vegetación tiene sobre las poblaciones que dependen de esos territorios.
El proyecto de reforma oficial busca ampliar las zonas habilitadas para autorizar desmontes. (crédito: Martín Katz/Greenpeace)
Una causa por la protección del yaguareté sigue pendiente en la Corte Suprema
El reclamo por la conservación de los bosques también tiene un capítulo judicial. En 2019, Greenpeace presentó un amparo ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación contra las provincias de Salta, Chaco, Formosa y Santiago del Estero, además del Estado nacional.
La presentación cuestiona la destrucción del hábitat del yaguareté en el Gran Chaco argentino y plantea que esa situación vulnera las disposiciones de la Ley de Bosques.
Según la organización, los científicos estiman que quedan menos de 20 ejemplares de yaguareté en esa región. El máximo tribunal declaró su competencia para intervenir en el expediente, aunque todavía está pendiente una resolución sobre el fondo del planteo.
La campaña para defender los bosques argentinos
En paralelo a la intervención en Salta, Greenpeace convocó a la ciudadanía a participar de la iniciativa denominada “República de los Siete Bosques”, una comunidad destinada a reunir personas interesadas en proteger las regiones forestales del país.
La propuesta comprende el Gran Chaco, la Selva Misionera, la Selva de Yungas, el Bosque Andino Patagónico, el Espinal, el Monte y el Delta e islas del río Paraná.
La organización busca visibilizar las amenazas que enfrentan estos ecosistemas y sumar participantes al reclamo para mantener la protección establecida por la Ley de Bosques.
