Andy Kusnetzoff salió a aclarar los comentarios que surgieron en redes sociales luego de que varios usuarios advirtieran movimientos repetidos de su mandíbula durante la última emisión de PH: Podemos Hablar. El conductor abordó el tema este lunes en Perros de la calle, su ciclo en Urbana Play, donde negó las versiones sobre un supuesto consumo de cocaína y contó que tiene tics nerviosos desde chico.
La repercusión se produjo después del programa en el que se enfrentaron China Ansa y Santiago Maratea, un intercambio que generó fuertes reacciones y modificó el desarrollo habitual de la grabación. En paralelo, algunos fragmentos de la emisión despertaron comentarios sobre los gestos de Kusnetzoff.
“Mamá, quedate tranquila, nunca probé la cocaína”
Durante la charla radial, el conductor le pidió disculpas a su compañera Cande Molfese, quien había recibido numerosas consultas sobre el tema durante el fin de semana.
Kusnetzoff explicó que ella suele responder a quienes le preguntan si consume drogas. Molfese confirmó que tuvo que dar explicaciones en reiteradas oportunidades.
“Me pasé todo el fin de semana dando explicaciones. La gente me llama, me pregunta”, contó.
Ante las especulaciones, Andy fue contundente y aprovechó para enviarle un mensaje a su madre: “Mamá, quedate tranquila, nunca probé la cocaína”. También bromeó sobre las referencias al supuesto consumo y dijo que, cuando hablan de “raquetazos”, se debe a que está jugando al tenis.
Los movimientos de mandíbula y los tics desde la infancia
Consultado por sus gestos, Kusnetzoff explicó que se trata de movimientos involuntarios que tiene desde hace décadas.
“Son nerviosos. Tics tengo desde los 10 años”, afirmó.
El conductor contó que estas manifestaciones aparecen por períodos y que pueden afectar distintas partes del cuerpo. Recordó que anteriormente había tenido movimientos en el cuello y reconoció que los actuales, en la mandíbula, le resultan especialmente incómodos por la exposición frente a las cámaras.
También señaló que puede pasar meses e incluso años sin presentar esos movimientos, aunque en otros momentos se manifiestan con mayor frecuencia. Según explicó, la tensión puede intensificarlos: “Cuando uno está más tenso, empeora”.
La repercusión de sus gestos en redes sociales
Kusnetzoff reconoció que sus movimientos no ayudaron a evitar las interpretaciones que circularon en internet. Además, reflexionó sobre la asociación que algunas personas hicieron entre su forma de hablar, su personalidad y un supuesto consumo de sustancias.
En ese sentido, mencionó que su trabajo durante los años noventa junto a distintas figuras del medio pudo influir en esas interpretaciones. Sin embargo, insistió en que las versiones no se corresponden con su experiencia personal.
El conductor también contó que no siempre advierte cuándo aparecen los tics y que, en ocasiones, puede identificarlos cuando alguien se los señala.
El trasfondo: el cruce entre China Ansa y Santiago Maratea en PH
La polémica sobre los movimientos de Kusnetzoff coincidió con las repercusiones del enfrentamiento entre China Ansa y Santiago Maratea durante la grabación de PH: Podemos Hablar.
La discusión comenzó cuando la periodista le preguntó al influencer qué reclamo se haría si estuviera en el lugar de una persona que había aportado dinero a una de sus colectas. El intercambio subió de tono y obligó al conductor a interrumpir momentáneamente el programa.
Después del episodio, Andy realizó una autocrítica sobre su papel como anfitrión y reconoció que fue una situación difícil de manejar.
En su intervención radial, finalmente, decidió responder también a los comentarios sobre su apariencia y dejó en claro que los movimientos de su mandíbula, según explicó, son tics nerviosos que tiene desde los 10 años.
