El Enduro de Invierno concluyó satisfactoriamente a los ojos del gobierno y parte del comercio, así como aquellos que regentean un local de comidas como los que pudieron vender sus plazas hoteleras.
Queda mucha tela para cortar y sería bueno analizar la experiencia y preguntarnos si este globo de ensayo no nos está dando la pauta de que podemos revertir la estacionalidad.
Así como en la previa del Enduro de Invierno, Martín Porretti dio su parecer, hoy vuelve una vez concluida la prueba a modificar su parecer o a reforzar sus opiniones acerca de este mega evento.
“En mi caso sostengo la postura que tuve en un principio – comenzó diciendo el joven dirigente – y está bueno que sigan pasando cosas y que sea el día después, para seguir charlando del tema. Desde un principio yo creo que hay que compatibilizarlas opiniones para no llevar a Pinamar a una grieta constantemente. (…) Esto de apoyar por apoyar no tiene sentido…todos debemos discutir”, dijo como para entender el valor del disenso y un buen manejo del mismo.
Porretti es otro de los que opinan que habría que hacer un Enduro más grande pero en otro espacio, además de ser un convencido que el Enduro favoreció principalmente al trabajador.
Luego de evaluar el evento desde otro lado entiende que el resultado más importante es que el pueblo se manifestó lo cual es más que importante: acciones conjuntas de la mano de discusiones maduras, con objetivos posibles.
Como en muchos otros casos hay que aprender a convivir con quienes piensan distinto y no olvidar que tenemos que “bancar a quienes piensan distinto”.
Además del lugar elegido, uno de los comentarios que se escuchó en distintos lados fue que se puede mejorar la prueba para futuras ediciones siempre y cuando se organice con más tiempo.
