La Libertad Avanza quiere volver al recinto el jueves para avanzar con la reforma de la Carta Orgánica del BCRA. El debate por la designación y remoción de sus autoridades se suma a las discusiones por la zona fría y el impacto que podrían tener nuevas alianzas con los gobernadores.
La próxima semana volverá a estar marcada por una agenda cargada en el Senado de la Nación. El oficialismo busca sesionar el próximo jueves y avanzar con la aprobación definitiva del proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza ya anticipó la intención de llevar el proyecto al recinto. La iniciativa estaba prevista para ser tratada el jueves pasado, pero el debate sobre las reservas de oro y, posteriormente, las condiciones para designar y remover al presidente y al directorio del BCRA complicaron su tratamiento.
“Hay pedidos de parte de la oposición para introducir cambios en lo que se refiere a los directores, su designación y su remoción”, explicó una fuente del oficialismo.
El debate por la designación y remoción de autoridades
Uno de los principales puntos de discusión establece que el presidente, el vicepresidente y los directores del BCRA solo podrán ser removidos por las causales expresamente contempladas en la ley.
En caso de una destitución, además, se requeriría la aprobación previa de ambas cámaras del Congreso con una mayoría de dos tercios de los miembros presentes.
El mecanismo de designación, en cambio, se mantendría sin modificaciones: los integrantes del Directorio serían propuestos por el Poder Ejecutivo y necesitarían el acuerdo del Senado mediante mayoría simple.
La propuesta del Gobierno busca establecer un procedimiento de remoción más exigente, con el objetivo de brindar mayor estabilidad al titular del BCRA, Santiago Bausili.
Sin embargo, la iniciativa genera reparos entre distintos sectores del Senado.
Los gobernadores plantean la necesidad de contar con un BCRA “más federal” y reclaman participación en el Directorio. Al mismo tiempo, algunos senadores cuestionan que la Cámara de Diputados comparta las facultades vinculadas con la designación y remoción de las autoridades del organismo.
Un dirigente con experiencia parlamentaria advirtió que las modificaciones que introduzca el Senado obligarían al proyecto a regresar a Diputados. Según explicó, actualmente resulta difícil prever que ambas cámaras logren ponerse de acuerdo para insistir con el texto original, aunque consideró que un acuerdo entre los gobernadores podría modificar ese escenario.
La zona fría también entra en la agenda
El temario que analiza el oficialismo incluye además el proyecto sobre zona fría, que también presenta dificultades para reunir los votos necesarios.
La semana pasada, La Libertad Avanza obtuvo dictamen para la iniciativa. Aunque se esperaban modificaciones en la redacción debido a que el Senado cuenta con un 25% de legisladores patagónicos, el oficialismo consiguió avanzar con el respaldo de los gobernadores del norte.
Mientras el proyecto era debatido en la Cámara Alta, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, mantuvo una reunión con gobernadores del norte, a quienes volvió a plantear que el respaldo a la restricción del régimen de zona fría sería compensado mediante un régimen de zona caliente.
El principal interrogante para el oficialismo pasa ahora por los votos de algunos sectores que hasta el momento habían acompañado sus iniciativas, pero que podrían verse perjudicados por la nueva normativa.
Mendoza y La Pampa, en el centro de la negociación
Uno de los casos que genera mayor incertidumbre es Mendoza. Actualmente, toda la provincia se encuentra incluida en el régimen de zona fría, mientras que, si se aprueba la nueva norma, solo permanecería dentro de ese esquema Malargüe.
En ese contexto, se especulaba con que el gobernador Alfredo Cornejo, aliado de la Casa Rosada, no aportaría sus votos antes de septiembre.
Sin embargo, el cambio en las condiciones climáticas y la decisión del Gobierno nacional de emitir un decreto que otorga a Mendoza el 100% de las regalías, en detrimento de La Pampa, modificarían el escenario.
La medida garantizaría dos de los tres votos mendocinos para el oficialismo. El tercer voto corresponde a Anabel Fernández Sagasti (PJ), quien se encuentra de licencia.
La decisión sobre las regalías, que representa nuevos ingresos para Mendoza, implica al mismo tiempo una pérdida para La Pampa. En esa provincia, Bullrich contaba hasta ahora con dos votos que consideraba propios: uno correspondiente a un senador radical y otro al PRO.
Con el nuevo escenario, esos apoyos podrían dejar de estar disponibles para el oficialismo justo cuando busca reunir los votos necesarios para avanzar con su agenda en el Senado.
