El oficialismo consiguió dictamen de mayoría para el proyecto que modifica el régimen de subsidios al gas en las Zonas Frías, que ya cuenta con media sanción de Diputados. El texto avanzó sin cambios y propone focalizar el beneficio en los hogares que acrediten menores ingresos u otras condiciones de vulnerabilidad en las localidades incorporadas al régimen en 2021.
El proyecto para modificar el régimen de Zonas Frías obtuvo dictamen de mayoría en un plenario de las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda del Senado.
La iniciativa, impulsada por el Poder Ejecutivo y aprobada con media sanción en la Cámara de Diputados, avanzó sin modificaciones respecto del texto aprobado por la Cámara baja. Si el Senado lo convierte en ley sin introducir cambios, no deberá regresar a Diputados.
La propuesta modifica el esquema de subsidios al consumo residencial de gas natural y establece un criterio de acceso basado principalmente en la situación económica de los hogares para las localidades que fueron incorporadas al régimen durante la ampliación de 2021.
Además, el proyecto contempla extender hasta 2045 el régimen de incentivos para el desarrollo de energías renovables e incorpora un mecanismo para que las distribuidoras eléctricas puedan regularizar sus deudas con CAMMESA.
Qué cambiaría para los usuarios
El esquema vigente establece un beneficio general para las zonas comprendidas en el régimen. La reforma propone mantener los subsidios residenciales de alcance general para la Patagonia, Malargüe y la Puna, mientras que en las regiones incorporadas en 2021 el acceso dependería de la inscripción y calificación en el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
Para acceder al beneficio en las zonas consideradas templadas e intermedias, los hogares deberán acreditar ingresos mensuales iguales o inferiores a tres Canastas Básicas Totales correspondientes a un hogar tipo dos del INDEC. Según el proyecto, el límite equivale a aproximadamente $4,4 millones para una familia de cuatro integrantes.
También se prevé la incorporación automática de hogares cuyos integrantes perciban una Pensión Vitalicia a Veteranos de Malvinas o cuenten con un Certificado de Vivienda Familiar del Registro Nacional de Barrios Populares, independientemente de sus ingresos.
En los hogares donde una persona tenga Certificado Único de Discapacidad, la situación quedaría sujeta a una evaluación posterior de la Secretaría de Energía.
Otro cambio está relacionado con la forma de calcular el descuento: el subsidio dejaría de aplicarse sobre el total de la factura y pasaría a calcularse únicamente sobre el componente correspondiente al precio del gas. El cargo fijo ya no estaría alcanzado por el beneficio.
Los argumentos de la Secretaría de Energía
Durante el plenario, la secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti, defendió la reforma y sostuvo que el régimen debe concentrar los recursos en los hogares que necesitan asistencia.
La funcionaria cuestionó particularmente la ampliación realizada en 2021 y afirmó que aquella modificación “fue una ley que buscó tener votos para las elecciones”, además de considerar que no tenía racionalidad desde el punto de vista de un esquema de subsidios. La afirmación corresponde a la interpretación expresada por la funcionaria durante su exposición.
Tettamanti también señaló que existen diferencias importantes en los niveles de consumo entre regiones. Según los datos que presentó, el consumo residencial promedio anual alcanza los 4.500 metros cúbicos en la Patagonia, frente a unos 990 metros cúbicos en las zonas templadas y 650 metros cúbicos en las provincias que actualmente no cuentan con el subsidio.
El Gobierno estima que alrededor de 1,6 millones de usuarios incorporados al sistema en 2021 perderían la totalidad del subsidio, mientras que el universo potencialmente alcanzado por la reforma sería de aproximadamente 3,4 millones de familias, además de pequeñas y medianas empresas y sectores medios.
La discusión por el impacto en las facturas
Durante el debate, el senador de Santa Cruz José María Carambia cuestionó el proyecto y sostuvo que podría representar un aumento de las facturas para los usuarios de su provincia y de otras zonas patagónicas.
Como ejemplo, mencionó el caso de una factura de $315.000 que, según su planteo, podría llegar a $500.000. También cuestionó las facultades previstas para el Poder Ejecutivo en materia de subsidios.
La Secretaría de Energía rechazó esa proyección. Tettamanti afirmó que “de ninguna manera una factura de $315.000 va a pasar a $500.000 por dejar de subsidiar el cargo fijo” y sostuvo que el grueso del consumo continuará teniendo un subsidio del 50 %, aunque el cargo fijo dejará de estar subsidiado.
Según las estimaciones expuestas por la funcionaria, quienes pierdan el subsidio en zonas templadas y comiencen a pagar el cargo fijo completo enfrentarían un incremento promedio de $15.000 mensuales. Para los usuarios de zonas frías que pasen a pagar el cargo fijo pleno, el aumento promedio sería de $25.000 por mes.
Qué senadores acompañaron el dictamen
El dictamen fue firmado por representantes de La Libertad Avanza, PRO, la senadora salteña Flavia Royón, la neuquina Julieta Corroza, el correntino Carlos “Camau” Espínola y los integrantes de Convicción Federal Carolina Moisés y Guillermo Andrada, según el detalle publicado sobre la reunión.
.No acompañaron el despacho la senadora mendocina Mariana Juri, de la Unión Cívica Radical, además de José María Carambia, Alejandra Vigo y Fernando Salino.
El bloque Justicialista no participó de la firma debido a que todavía no había designado a sus representantes para esas comisiones.
El proyecto podría llegar al recinto la próxima semana
Con el dictamen aprobado, la iniciativa quedó en condiciones de ser debatida en el recinto del Senado. El oficialismo tiene previsto buscar su tratamiento el jueves 24 de septiembre.
Si la Cámara alta aprueba el texto sin modificaciones, el proyecto quedaría convertido en ley. Si introduce cambios, deberá regresar a la Cámara de Diputados para una segunda revisión.

