La Libertad Avanza consiguió evitar que la oposición reuniera el quórum para debatir el rechazo al DNU 70/2023. En la Casa Rosada interpretaron el resultado como una señal favorable de los gobernadores aliados, aunque persisten las dudas sobre si ese respaldo se trasladará a la reforma electoral que busca impulsar el oficialismo de cara a 2027.
El Gobierno de Javier Milei obtuvo un triunfo parlamentario en la Cámara de Diputados al impedir que la oposición reuniera los 129 legisladores necesarios para abrir una sesión destinada a debatir el rechazo al DNU 70/2023. Sin embargo, el resultado no despejó las incógnitas sobre el respaldo que necesita el oficialismo para avanzar con la suspensión de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).
Dentro de la mesa política del Gobierno hubo distintas interpretaciones sobre el desenlace. Algunos dirigentes consideraron que la decisión de varios gobernadores de retirar a sus diputados del recinto representa una señal favorable para las negociaciones electorales. Otros, en cambio, advirtieron que ambas discusiones tienen dinámicas diferentes y que no se puede dar por asegurado el apoyo para modificar el sistema de votación.
Los gobernadores que inclinaron la balanza
La oposición no logró reunir el quórum luego de que varios diputados vinculados con gobernadores que mantienen diálogo con la Casa Rosada no ocuparan sus bancas.
Entre ellos estuvieron legisladores relacionados con Maximiliano Pullaro, de Santa Fe; Osvaldo Jaldo, de Tucumán; Rolando Figueroa, de Neuquén; Carlos Sadir, de Jujuy; Marcelo Orrego, de San Juan; e Ignacio Torres, de Chubut.
La ausencia de esos representantes resultó determinante para frustrar la sesión. En el oficialismo interpretaron el episodio como una muestra de predisposición al diálogo, especialmente por parte de Jaldo y otros mandatarios provinciales.
No obstante, también hubo movimientos que generaron interrogantes. Diputados vinculados con los gobernadores Raúl Jalil, de Catamarca, y Gustavo Sáenz, de Salta, sí se sentaron en sus bancas, al igual que algunos representantes de Misiones.
Ese comportamiento alimentó las dudas sobre hasta qué punto el Gobierno podrá contar con esos sectores cuando llegue el momento de votar la reforma electoral.
La suspensión de las PASO, el objetivo central
La Casa Rosada busca avanzar con la suspensión de las PASO para las elecciones de 2027. En algunos sectores del oficialismo sostienen que el proyecto podría tratarse antes de diciembre, con la posibilidad de una sesión en Diputados durante la última semana de noviembre.
Pero esa planificación depende de que la iniciativa avance primero en el Senado, donde las negociaciones todavía presentan dificultades.
La relación entre los bloques libertarios de ambas cámaras también atravesó tensiones en las últimas semanas. En ese contexto, la conducción política del Gobierno necesita coordinar los acuerdos con los gobernadores y reunir los apoyos necesarios para evitar que el proyecto quede bloqueado.
Mientras algunos referentes oficialistas se mostraron confiados en que podrán conseguir los votos, otros dirigentes reconocieron que el resultado de la sesión en Diputados no garantiza un desenlace favorable en el debate sobre las primarias.
Diego Santilli, junto con Martín y "Lule" Menem, reunidos con Cristián Ritondo y Fernando de Andreis.
Santilli busca retomar las negociaciones
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, tiene previsto aprovechar encuentros con gobernadores para mantener reuniones individuales y continuar las conversaciones sobre la agenda legislativa.
La estrategia oficialista apunta a consolidar acuerdos que permitan avanzar tanto con la reforma política como con otros temas de interés para las provincias.
Entre las discusiones parlamentarias pendientes figuran la emergencia en discapacidad, el endeudamiento de las familias y la restitución de la Ley de Tierras Rurales. El Gobierno deberá negociar con sus aliados para evitar que esos temas compliquen el tratamiento del Presupuesto 2027 y de la reforma electoral.
Una victoria que no despeja todas las dudas
Aunque el oficialismo consiguió impedir la sesión opositora, la suspensión de las PASO continúa siendo una negociación abierta. La decisión de los gobernadores de no acompañar el intento opositor constituye un antecedente político, pero no equivale a un compromiso de voto a favor de la reforma electoral.
El desafío del Gobierno será transformar los acuerdos parlamentarios puntuales en una mayoría estable que le permita modificar las reglas electorales antes de los comicios de 2027.
