El mes rosa es el mes de la prevención del cáncer de mamas, esto empezó en los años ’70 con una mujer que comenzó a hablar de la enfermedad y por ese motivo octubre pasó a ser el mes rosa.
En Argentina, durante los ’90 fue cuando comenzó a tener relevancia y obviamente a partir de los años 2000 y sobre todo en esta era de la comunicación es como que se hizo mucho más masivo el tema de la concientización de la enfermedad sobre la importancia que tiene.
“Esto empezó en Estados Unidos donde se relaciona la salud pública con el gasto. Se dieron cuenta que genera mucho más gasto tratar una mujer enferma que hacer prevención, entonces es ahí donde comenzó esta cuestión de la información y llegamos a esta etapa en donde la prevención es importante”, dice la doctora Verónica Antín.
Las mujeres más jóvenes están, por lo general concientizadas con hacerse ver, sí o sí, se tienen que hacer los controles ginecológicos. En Argentina hay mucha conciencia en el control, las mujeres capaz que no saben de un plan de vacunas para sus hijos, pero si saben que se tienen que hacer la mamografía y el Papanicolau. El tema de la información y la comunicación ha sido relevante para la prevención eso ha tenido un impacto altísimo en el desarrollo de la enfermedad. Las mujeres antes consultaban, pero lo hacían en estadios tardíos con un pronóstico poco favorable y ahora haciendo prevención el panorama es otro.
“No todos los casos son iguales, pero la mayoría de los tumores si uno hace un tratamiento correcto con un diagnóstico preciso, en el momento oportuno hay una alta tasa de curación. Si la mujer se hace los controles, porque todas las mujeres tienen que hacerlos de la misma manera, el tratamiento hecho oportunamente salva la vida”.
Los controles se hacen en función de la edad y de los antecedentes, eso es clave. Al respecto hay una doble información, una la que manejamos los que hacemos mastología que de acuerdo a las sociedades científicas es el control mamográfico anual a partir de los 40 años y a partir de los 35 si hay antecedentes directos se trata de descendientes de enfermas de cáncer de mama, esto es madre, hermana, abuela. Para la mayoría es a partir de los 40 la mamografía anual.
