El proyecto incluye dotar a la avenida de estacionamientos para jerarquizar los accesos a los balnearios y mejorar el espacio costero con senderos para los peatones y bicicletas, complementando con las posibilidades que brinda la pasarela.
José María Ludueña recuerda que su padre vino en el ’58 aproximadamente para realizar algunos trabajos en la playa como guardavidas o carpero. “Para eso vino ya que ellos vivían en el río, en Olivos y estaban vinculados con el tema del agua, nadar y lo que tiene que ver con eso”, describe el dueño de uno de los concesionarios de playa más antiguos, de raigambre netamente familiar.
Siguiendo con su relato nos cuenta que a los 6 meses de vida lo traen a Pinamar, donde la familia vive en una casilla en la playa y su balneario comenzó siendo Posta del mar y estaba ubicado cerca del muelle siendo esta la temporada 48.
El emprendimiento familiar vivió los vaivenes políticos y lo hizo con mucho esfuerzo, con idas y vueltas, cambios de gobierno, prorrogas, licitaciones, temporadas buenas y malas, temporales. En 2009 se presentaron los pliegos y llegaron los cambios que se efectivizaron recién en 2015. A partir de allí se modernizó la playa.
El año pasado, Ludueña presentó un proyecto, una idea que decidió formalizar ante las autoridades, pero que al parecer por exceso de trabajo no fue tratado.
“Esta propuesta la vengo pensando desde hace bastante porque ya el público que nos visita es masivo en toda esta zona. Creo que habría que poner en orden el tema de la Avenida del Mar en general, no es un tema menor que hoy nos tendría que preocupar a todos. Habría que tratar de recuperar el frente de la línea municipal que fue juntando arena y dándole espacio a los jardines, allí podríamos tener senderos para bicicletas o para que la gente camine. Hoy no pueden hacerlo con libertad y sin riesgos porque están los uTV y las camionetas que van a una velocidad incontrolable”, describe.
Esta puesta en valor del frente costero contempla tener estacionamientos que Ludueña pide para su espacio, que sea una experiencia piloto y que desea se le adjudique a su autoría en general. Dejando en claro que no pretende que la mejora sea total, ya cada concesionario sabrá cómo proceder en este caso.
Es evidente que la idea es recategorizar la franja que da al continente, la Avenida del Mar logrando que las familias tengan más comodidad y seguridad “Sería una prueba piloto para todo el partido. El recurso lo absorbería el concesionario en parte y una pequeña parte el usuario y por otro lado la municipalidad estaría recibiendo un ingreso importante para poder mantener la Avenida del mar.
