Tras dejar su banca en el Senado bonaerense, Guillermo Montenegro retomó la conducción del Municipio de General Pueyrredón y encabezó su primera conferencia en el Centro de Operaciones y Monitoreo. El intendente reclamó mayor coordinación entre las fuerzas y los distintos niveles del Estado para enfrentar la inseguridad.
Guillermo Montenegro volvió a ocupar la Intendencia de General Pueyrredon y eligió la seguridad como uno de los ejes centrales de su nueva etapa al frente del Municipio.
En su primera conferencia de prensa tras regresar al Palacio Municipal, realizada en el Centro de Operaciones y Monitoreo (COM), el jefe comunal explicó que tomó la decisión de volver para ponerse al frente de una problemática que considera prioritaria.
“Existe en nuestra ciudad un problema muy grave con relación a la seguridad y tomé la decisión de ponerme al frente, de tomar las decisiones que debo tomar”, sostuvo.
Montenegro también cuestionó la situación que, según su diagnóstico, genera impotencia entre los vecinos y afirmó que es necesario modificar un escenario en el que, según planteó, los delincuentes recuperan rápidamente la libertad después de cometer un delito.
Coordinación entre Municipio, Provincia y Nación
Uno de los principales planteos del intendente estuvo relacionado con la necesidad de dejar de lado las discusiones sobre competencias y avanzar en un trabajo coordinado entre las distintas instituciones.
Montenegro señaló que existen responsabilidades correspondientes al Municipio, la Provincia y el Gobierno nacional, pero consideró que esas diferencias no pueden trasladarse al vecino que sufrió un delito.
“Cuando a un vecino le roban, explicarle el organigrama no es lo que corresponde. Hay que laburar y actuar en consecuencia”, afirmó.
En ese sentido, planteó que la Patrulla Municipal, la Policía Bonaerense, las fuerzas federales, jueces y fiscales deben trabajar de manera conjunta para abordar la problemática.
El intendente definió cuatro prioridades: defender a las víctimas, detener a los delincuentes y evitar que recuperen rápidamente la libertad, respaldar a las fuerzas de seguridad y terminar con las discusiones de jurisdicciones.
Además, sostuvo que el objetivo final es que los vecinos puedan recuperar la sensación de libertad para circular y vivir en la ciudad.
Contactos con Kicillof y funcionarios nacionales
Montenegro reconoció que mantiene diferencias políticas con el gobernador Axel Kicillof, aunque aseguró que esas diferencias no deben impedir la coordinación en materia de seguridad.
Según explicó, ya mantuvo conversaciones con el gobernador y con el ministro de Seguridad bonaerense. También mencionó contactos con funcionarios nacionales, entre ellos Diego Santilli, jefe de Gabinete de Javier Milei.
La posibilidad de reforzar la presencia de fuerzas federales en Mar del Plata también formó parte de la agenda. Montenegro consideró importante que el Gobierno nacional aporte recursos, aunque insistió en que esos recursos deben integrarse a un esquema coordinado.
En ese contexto, destacó las gestiones del diputado nacional Alejandro Carrancio y mencionó también al senador nacional Maximiliano Abad.
“Es clave la coordinación para que haya un resultado, no para que haya una foto”, sostuvo Montenegro. Y resumió su planteo con otra frase: “Es con resultados, no con fotos”.
Qué dijo sobre Agustín Neme
Durante la conferencia, Montenegro también fue consultado por Agustín Neme, quien estuvo al frente del Municipio durante su período como senador bonaerense.
El intendente negó que su regreso estuviera relacionado con una evaluación negativa de la gestión de Neme y aseguró que se trata de una decisión vinculada con su propia responsabilidad al frente del Ejecutivo.
“Acá hay una realidad, no tiene que ver con Agustín. Tiene que ver con lo que tengo que hacerme cargo”, afirmó.
Montenegro también asumió directamente la responsabilidad por el rumbo de la administración municipal: “La responsabilidad de esta gestión es mía. Me pongo al frente del tema para buscar las soluciones que se necesitan”.
Además, pidió evitar cualquier intento de utilización política de la problemática de la inseguridad.
El regreso del intendente marca así una nueva etapa en la gestión de General Pueyrredon, con la seguridad ubicada entre las principales prioridades y con un discurso centrado en la coordinación entre los distintos niveles del Estado.

