El creador del sistema de identificación mediante huellas dactilares vivió sus últimos años en Dolores, donde falleció en 1925. El homenaje se realizará este martes, en el marco del Día Mundial de la Dactiloscopía.
Dolores rendirá homenaje a Juan Vucetich con la inauguración de un monumento que estará ubicado en Pellegrini y Alem, en la ochava de la casa histórica donde el reconocido investigador vivió hasta su muerte.
El acto oficial se realizará este martes 1º de septiembre a las 18, como parte de las celebraciones por el Día Mundial de la Dactiloscopía, que se conmemora cada 1º de septiembre.
El origen de un método que cambió la criminalística
Vucetich nació en Croacia en 1858, bajo el nombre de Ivan Vučetić, y llegó a la Argentina en 1884. Cuatro años después ingresó a la Policía de la provincia de Buenos Aires, donde comenzó a trabajar en la implementación de un sistema de identificación antropométrica basado en las investigaciones de Francis Galton sobre las impresiones digitales.
El 1º de septiembre de 1891, Vucetich realizó las primeras fichas dactilares del mundo, utilizando las huellas de 23 procesados. A partir de ese acontecimiento, la fecha quedó vinculada a la celebración del Día Mundial de la Criminalística.
Pero su trabajo alcanzaría una trascendencia todavía mayor apenas un año después.
El primer crimen resuelto mediante huellas digitales
El 29 de junio de 1892, dos niños de 6 y 4 años fueron encontrados muertos en Necochea. Su madre, Francisca Rojas, denunció el hecho y señaló como responsable a un vecino.
Durante la investigación, el inspector Eduardo Álvarez encontró una huella digital ensangrentada en el marco de una puerta. La recortó y la envió al departamento de Policía para que fuera analizada.
Juan Vucetich determinó que la huella pertenecía a la propia madre. Ante la evidencia, Rojas confesó el crimen y posteriormente fue juzgada en los Tribunales de Dolores.
El caso se convirtió en un antecedente histórico para la utilización de las huellas dactilares como herramienta para resolver delitos.
Sus últimos años en Dolores
Vucetich quedó viudo de sus dos primeras esposas y posteriormente contrajo matrimonio por tercera vez con María Cristina Flores. En 1917, ambos se establecieron en Dolores.
El investigador padecía cáncer y tuberculosis y murió el 25 de enero de 1925, en la casa ubicada en Pellegrini y Alem, donde ahora será emplazado el monumento en su homenaje.
Sus restos fueron enterrados inicialmente en Dolores, pero en 1941 fueron trasladados a La Plata.
Con el nuevo monumento, la comunidad dolorense busca reivindicar el vínculo de la ciudad con quien desarrolló un sistema de identificación que alcanzó proyección mundial y dejó una huella decisiva en la historia de la criminalística.
