Una pestaña, una partícula de polvo o un pequeño residuo pueden provocar ardor, lagrimeo y picazón, pero intentar retirarlos de manera incorrecta puede empeorar la lesión. Oftalmólogos consultados explicaron qué medidas pueden tomarse en casa y cuáles son las señales que indican la necesidad de atención médica.
La reacción más habitual ante la sensación de tener algo dentro del ojo es frotarlo, aunque los especialistas advierten que esta práctica puede introducir todavía más el objeto en la córnea, provocar abrasiones o úlceras y aumentar el riesgo de infección y cicatrices.
Qué hacer ante una partícula pequeña
Cuando se trata de polvo, una pestaña o un pequeño resto que no penetró en el ojo, una primera medida es parpadear varias veces y dejar que las lágrimas ayuden a expulsarlo.
Si la molestia continúa, se recomienda lavarse las manos y revisar cuidadosamente el ojo con buena iluminación. También puede tirarse suavemente del párpado inferior con los dedos limpios para comprobar si el residuo permanece allí.
Otra alternativa mencionada por los especialistas es levantar cuidadosamente el párpado superior y, si el objeto continúa, utilizar lágrimas artificiales para irrigar la zona. Si estas medidas no funcionan, corresponde buscar atención profesional.
Qué hacer si entra un producto químico
El procedimiento es diferente cuando el ojo entra en contacto con detergentes, desinfectantes u otras sustancias químicas. En esos casos, los especialistas recomiendan comenzar a enjuagarlo con agua inmediatamente.
Productos como la lejía, el amoníaco y algunos limpiadores de desagües pueden causar lesiones importantes. Después del lavado, se aconseja acudir a un servicio de urgencias para evaluar posibles daños.
Cuándo consultar a un oftalmólogo
No todos los cuerpos extraños deben intentar retirarse en casa. Si el objeto está incrustado en el ojo o sobresale entre los párpados, los especialistas recomiendan no manipularlo y acudir a un profesional.
También es necesario consultar si después de retirar la partícula persisten dolor, inflamación, enrojecimiento, lagrimeo o alteraciones de la visión. Si no hay mejoría dentro de las 24 horas, también se aconseja una evaluación médica.
El tipo de residuo también puede influir en las complicaciones. La madera o materia vegetal puede favorecer infecciones por hongos, mientras que los fragmentos metálicos pueden generar depósitos de óxido sobre la córnea y dejar cicatrices que afecten la visión.
Las lesiones provocadas por cuerpos extraños pueden requerir una evaluación oftalmológica incluso después de retirar el material del ojo. (Imagen Ilustrativa)
Los errores que conviene evitar
Los especialistas desaconsejan frotarse los ojos o utilizar pinzas, palillos y otros objetos para intentar retirar partículas. Además de aumentar el riesgo de lesiones, las manos pueden introducir bacterias y favorecer la inflamación.
Quienes utilizan lentes de contacto deben tener especial cuidado. Un lente puede quedar enrollado bajo el párpado, romperse o permanecer colocado durante la irritación. Por eso, los expertos recomiendan no volver a colocarlo sobre un ojo dolorido y utilizar anteojos hasta que las molestias hayan desaparecido.
Para prevenir este tipo de lesiones, los especialistas también aconsejan utilizar gafas de seguridad durante actividades en las que puedan proyectarse partículas, como cortar el césped.
