En función de lo señalado anteriormente, IP69 ofrece el siguiente grado de protección:
- La resistencia al polvillo (indicada en el número 6) se mantiene igual.
- El salto se evidencia en la capacidad para soportar el agua (en el 9).
En este caso, el paso del 8 al 9 (en rigor, IP68 a IP69) hace referencia a la protección contra chorros de gran presión y alta temperatura. Así, los equipos que tengan esta especificación no solo aguantarán inmersiones, sino también a los líquidos calientes y otras condiciones rigurosas.

¿A qué tipo de usuario apunta la certificación IP69?
De acuerdo a la fuente, el IP69 es una mejora con respecto al IP68, pero el consumidor promedio nunca podría llevar su dispositivo a estos extremos. Dicho esto, este estándar servirá en casos específicos, como sitios de construcción, para deportistas extremos, o entornos en los que el teléfono puede estar expuesto a una alta presión de agua o métodos de limpieza potentes.
Como es habitual en estos casos, los beneficios se contraponen a una desventaja principal: el aumento en el precio. Resta saber qué ocurrirá en el OnePlus 13, que la marca china lanzará a fines de este mes.
















