Un vuelo de Plus Ultra que partió de Buenos Aires tuvo que aterrizar de urgencia en Natal por una falla técnica. Cerca de 400 pasajeros esperan una solución de la aerolínea, mientras acumulan horas de incertidumbre, falta de alojamiento y asistencia.
El aterrizaje de emergencia
El vuelo de Plus Ultra había despegado de Buenos Aires el domingo a las 13:30, con destino a Madrid y entre 350 y 400 pasajeros a bordo, según el cálculo de los propios viajeros.
Entre cuatro y cinco horas después del despegue, los pasajeros comenzaron a percibir ruidos y cambios en la presión de la cabina. Poco después, el comandante anunció que, debido a una falla técnica, debían realizar un aterrizaje de emergencia en Natal, Brasil.
Denis Fernández, uno de los pasajeros, relató que el descenso duró aproximadamente una hora y que los ruidos se intensificaron durante ese período.
“Fue una hora de mirarnos las caras y decir: ‘Ojalá que aterricemos y que salga todo bien’”.
Al llegar a tierra, tres camiones de bomberos aguardaban en la pista. Entre los pasajeros circuló la versión de que el avión habría continuado con un solo motor en funcionamiento, aunque esa hipótesis no fue confirmada por la aerolínea.
Una noche sin habitaciones ni descanso
Una vez en el Aeropuerto de Natal, la situación se complicó. El lugar, descrito por los pasajeros como pequeño y sin capacidad para recibir repentinamente a cientos de personas, tuvo que habilitar locales de comida para atender la situación.
Después de varias horas, los pasajeros fueron trasladados en colectivos hacia un hotel situado a aproximadamente una hora de distancia. Sin embargo, al llegar descubrieron que no había habitaciones disponibles.
La noche terminó en el estacionamiento del establecimiento, sin agua y sin posibilidad de descansar, hasta las 5 de la mañana, cuando los propios pasajeros solicitaron regresar al aeropuerto.
Promesas que no se cumplieron
Marcela y Tamara, dos de las pasajeras afectadas, describieron las distintas versiones que recibieron sobre cuándo podrían continuar el viaje.
“Va a volar mañana, van a volar hoy a las diecinueve horas, a las doce nos dijeron que mañana en la mañana, después mañana en la tarde”.
En otro momento, las autoridades del aeropuerto propusieron trasladarlos a Recife, ubicada a varias horas de distancia, pero los pasajeros rechazaron la alternativa.
Según las pasajeras, la comida y el agua llegaron después de que los viajeros comenzaron a reclamar de manera organizada.
Reclamos y tensión en el aeropuerto
Las pasajeras cuestionaron la respuesta de la aerolínea y denunciaron una situación de abandono y falta de asistencia.
“El manoseo, el desamparo, el abandono de persona, que no haya nadie de la empresa que venga a hacerse responsable y a decir cómo son las cosas. Es realmente increíble”.
La tensión aumentó hasta el punto de que efectivos de la Policía Militar brasileña se hicieron presentes en el aeropuerto.
Después de más de 24 horas de reclamos, una persona vinculada al aeropuerto comunicó que Plus Ultra estaría gestionando el envío de otro avión desde España o Venezuela. Según esa información, el vuelo llegaría a las 18 y partiría hacia Madrid a las 19:30.
Los pasajeros recibieron la noticia con cautela, después de varias promesas que no se concretaron durante la jornada.
Mientras aguardaban una solución definitiva, Fernández resumió la situación: “Hoy nos dieron 50 reales cada uno. Estamos comiendo chipá y tomando mate”.
