La central obrera marchó al Ministerio de Economía junto con las dos CTA y movimientos sociales y presentó un documento con tres pedidos: limitar las tasas de interés, atender el endeudamiento de las pymes y crear un programa de refinanciación.
La CGT realizó este jueves una movilización hacia el Ministerio de Economía para reclamar al Gobierno medidas frente al creciente endeudamiento y la morosidad de familias y pequeñas y medianas empresas. La central obrera sostuvo que el equilibrio de las cuentas públicas no alcanza si los ingresos continúan cayendo, el consumo permanece deprimido y aumentan los costos financieros.
En el documento presentado durante la marcha, la CGT advirtió que el incremento de la morosidad refleja una pérdida de capacidad de ahorro, consumo y producción. Según planteó, cuando una familia deja de pagar una tarjeta o un préstamo reduce sus gastos, mientras que una empresa que no puede financiar su capital de trabajo disminuye su actividad, afectando también al empleo.
La central también alertó sobre quienes quedan fuera del sistema financiero formal y recurren a mecanismos informales de financiamiento, incluso para cubrir necesidades básicas, quedando expuestos a intereses considerados usurarios.
Frente a este escenario, la CGT planteó tres reclamos principales al Gobierno nacional. El primero apunta al Banco Central, al que pidió establecer límites a las tasas de interés aplicadas por bancos y otros proveedores de crédito, incluidas tarjetas y préstamos personales. Según la central, el nivel actual de las tasas dificulta que las familias puedan salir del endeudamiento.
Los sindicatos del transporte, agrupados en la CATT, llevaron una fuerte representación a la marcha ante Economía. (Foto: RSFotos)
El segundo reclamo consiste en implementar un abordaje específico para las pymes, debido al impacto que el sobreendeudamiento tiene sobre el capital de trabajo y la continuidad de las empresas. Para la CGT, las dificultades para acceder a financiamiento sostenible representan también una amenaza para las fuentes de empleo.
Por último, reclamó la creación de un programa de refinanciación de deudas para familias y empresas, con plazos más extensos y una reducción transitoria de la presión de las cuotas. La propuesta contempla tasas de interés acordes con la evolución de los ingresos, con el objetivo de recuperar capacidad de consumo y sostener la actividad productiva.
La central obrera sostuvo que la recuperación económica no puede basarse únicamente en el ajuste macroeconómico y el equilibrio financiero. En ese sentido, reclamó políticas destinadas a estimular el consumo, la producción y el empleo, bajo una estrategia que definió como la “trilogía virtuosa: desarrollo, producción y trabajo”.
