El Ministerio de Salud obligará a hospitales, clínicas y profesionales a reportar los casos confirmados para generar datos comparables y mejorar la prevención y atención en todo el país.
El Ministerio de Salud de la Nación incorporó el accidente cerebrovascular (ACV) y las internaciones por insuficiencia cardíaca descompensada al listado de eventos de notificación obligatoria del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud.
La nueva disposición alcanza a profesionales, equipos asistenciales e instituciones sanitarias de todo el país, que deberán informar los casos confirmados bajo criterios comunes. El objetivo es generar información continua, estandarizada y comparable entre las distintas jurisdicciones para conocer con mayor precisión el impacto de estas enfermedades y detectar las principales dificultades del sistema sanitario.
En el caso del ACV, el registro permitirá medir la incidencia, conocer las características de los pacientes afectados, evaluar el funcionamiento de las Unidades de ACV y analizar indicadores como la mortalidad durante la internación y la discapacidad al momento del alta.
También se relevarán los tiempos de atención y el acceso a tratamientos de reperfusión, un aspecto fundamental debido a que se trata de una emergencia médica en la que cada minuto puede influir en el resultado. Según los datos difundidos por Salud, aproximadamente el 70% de los ACV son isquémicos y la aplicación de terapias de reperfusión durante las primeras 4,5 horas puede reducir las secuelas neurológicas.
La medida se vincula además con el Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del Accidente Cerebrovascular (PRONAC-ACV) y permitirá utilizar los registros del SNVS 2.0 para evaluar el funcionamiento de la red asistencial y definir posibles mejoras.
Para la insuficiencia cardíaca, el sistema diferenciará las primeras internaciones de las reinternaciones por cuadros descompensados. De esta manera, las autoridades podrán identificar patrones de reingreso, evaluar la calidad de la atención y fortalecer el seguimiento de los pacientes después del alta.
La enfermedad representa una importante carga para el sistema sanitario. Según las cifras oficiales, afecta aproximadamente a uno de cada 60 a 90 argentinos y su prevalencia supera el 10% entre las personas mayores de 65 años. En 2024 se registraron 26.404 fallecimientos asociados a esta causa. Además, las reinternaciones alcanzan aproximadamente el 15% a los 30 días y el 50% a los seis meses.
El impacto económico también es significativo: alrededor del 70% de los costos relacionados con la insuficiencia cardíaca corresponden a internaciones. Por eso, el seguimiento posterior y la prevención de nuevas descompensaciones aparecen como objetivos centrales del nuevo sistema de vigilancia.
Mario Lugones afirmó que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en la Argentina y vinculó la notificación obligatoria con decisiones sanitarias basadas en evidencia.
El ministro de Salud, Mario Lugones, defendió la decisión y señaló que las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de muerte en Argentina. Según explicó, contar con información precisa permitirá conocer cuántas personas son afectadas, detectar brechas en la atención y evaluar cómo responde el sistema sanitario en cada región.
La incorporación del ACV y la insuficiencia cardíaca marca así un cambio en la vigilancia sanitaria argentina: dos enfermedades no transmisibles de alto impacto pasan a ser monitoreadas de manera sistemática a nivel nacional, con el objetivo de utilizar esos datos para prevenir casos, mejorar la atención y reducir sus consecuencias.
