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Miercoles 18 de Febrero de 2026 |
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18/02/2026 - DEPORTES
River zafó del papelón por un penal agónico ante Ciudad Bolívar y continúa en la Copa Argentina El Millonario chocaba una y otra vez contra el Cele en San Luis hasta que en el epílogo forzó un penal de Juanfer Quintero para el 1-0 que alivia su crisis. Fueron 86 los minutos que necesitó River para hacerle un gol a un equipo que ayer nomás jugaba en el Federal, que no tenía rodaje con apenas un partido jugado en el 2026 y que se dedica al fútbol desde hace seis años. Así está River. Un cruce que en otro momento habría ganado por seis goles de diferencia: en medio de esta crisis de la que no logra salir, fue medio a cero gracias a un aislado penal que Elías Martínez le cometió sin contexto al juvenil Joaquín Freitas cuando el partido se iba a la definición desde los 12 pasos. Era un compromiso tramposo el del CARP en San Luis ante Ciudad de Bolívar. Ganar -y ganar bien, con contundencia- era apenas una obligación. No hacerlo era un escándalo que no parecía poder tener retorno para este momento tan delicado. El resultado, tan corto, con el nerviosismo que empezó a paralizar las piernas a medida que pasaban los minutos, no sirve ni siquiera para agregarle una pizca de confianza a varios futbolistas en un nivel bajísimo. River mereció pasar a los 16avos de Copa Argentina por cansancio, por buscar permanentemente, por dominio, pero sigue con una falta de argumentos futbolísticos para generar peligro que a esta altura, y contra este rival, ya es muy grave. Solo por chispazos de la conexión Quintero-Montiel no hay ningún mecanismo de juego asociado medianamente aceitado en el equipo: Juanfer, solito y solo, es el que tiene absolutamente toda la responsabilidad creativa de River y apenas a veces un lateral derecho como Cachete le marca pases al espacio. Nada más. Y nada menos: es demasiado para un plantel que costó decenas y decenas de millones de dólares. Que salvo por JFQ y por alguna llegada aislada de Tomás Galván (una fue un remate que reventó el travesaño) nadie represente peligro para el arco rival es preocupante: los delanteros van desfilando, pero el resultado esta vez fue el mismo entre un Maximiliano Salas en un nivel paupérrimo, de movimientos pesados y muy mal con la pelota (es injustificable que sea titular así) y un Ruberto todavía evidentemente verde para ser el nueve del CARP. A cada partido que pasa, más insólito parece ser que River no se haya reforzado con uno o dos puntas. Que todas las pelotas vayan sistemáticamente a Quintero habla no solo de la falta de recursos de funcionamiento de River. También habla del espíritu, de la prestancia, de la personalidad: a todos sus compañeros les quemaba la pelota y eso no puede suceder en un equipo de River. Este equipo, que no da vuelta un resultado adverso desde hace 18 PJ, no tiene carácter para las situaciones difíciles y se notó cuando el reloj de Nicolás Ramírez iba avanzando y el juego se hacía cada vez más espeso. Apenas JFQ, con aciertos y errores, está realmente a la altura en este escenario: por eso no dudó en agarrar la pelota para patear un penal que cortó al menos en la fría estadística el sangrado después de dos golpazos. En todo caso, ahora una prueba seria será el partido de este domingo contra Vélez en Liniers, para ver si River realmente puede salir adelante o se sigue hundiendo en una crisis que no se alejó. El resumen de River 1 - 0 Ciudad de Bolívar por la Copa Argentina |
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