Todo sucedió el jueves cuando Rafael regresaba de comprar algo para comer con su perrito dentro del vehículo. "Milo es chiquito y me da miedo no verlo, que se me ponga adelante del auto; entonces lo dejé adentro mientras abría el portón. Como era de día, no me preocupé", relató Rafael.
"En un momento escucho una moto, cuando miro para atrás, veo que mi auto se mueve. Como tiene cambios automáticos, pensé que Milo había puesto la patita. Cuando me acerco, había una persona con la capucha puesta al volante. Intenté sacar al perro, pero ya había puesto las trabas", recordó con angustia.
"Ahí empecé a darle piñas al vidrio para tratar de sacar a Milo, mientras les gritaba que me lo dejen bajar y se lleven el auto", afirmó Rafael. Los delincuentes escaparon con el vehículo, su celular, su computadora y lo que más le importaba: su mascota.
En la comisaría rastrearon el teléfono. Estaba en un descampado, pero no pudieron encontrarlo y lo peor, tampoco al perro. La familia recibió llamadas de personas que querían aprovecharse de la desesperación que sentían, pero no tenían a Milo.
Hasta que una mujer se comunicó por las redes sociales y le mandó la foto del perrito. La señora no les pidió dinero, pero la familia decidió darle una recompensa por regresarle a su querida mascota.
En cuanto al auto también recibieron imágenes por las redes sociales pero aún no fue recuperado. "Las cosas van y vienen, lo más importante es que tenemos a Milo con nostros", aseguró Rafael.
La policía continúa trabajando para identificar y hallar a los delincuentes.