|
Lunes 13 de Abril de 2026 |
|
|
|
13/04/2026 - DEPORTES
River sacó provecho de los errores de Racing y se quedó con el clásico por Torneo Apertura Con goles de Colidio y Driussi, el Millonario venció 2-0 a la Academia por la fecha 14 del campeonato en el Cilindro de Avellaneda, encuentro correspondiente a la Zona B. Los puristas debatirán durante días si este River de Eduardo Coudet abraza un pragmatismo que no hace match con los libros. Aunque en Avellaneda, como en Río Cuarto, esta versión camaleónica de Chacho ha demostrado que cuando no puede darle volumen y estética a su juego, al menos resuelve los partidos con una contundencia frente al error rival que a partir de ahora los rivales -léase Boca, especialmente- no deberían subestimar. Racing, por lo pronto, lo pagó en el clásico y eso le permitió clasificarse a los playoffs. El equipo de Gustavo Costas, que sí tiene un libreto interpretado y aprendido, lo pagó. Dominó, fue vertiginoso, intenso, incisivo, ofensivo. Pero también ingenuo, con un componente altamente paradójico: Marcos Rojo, el tipo con mayor experiencia del fondo, entendedor de lo que significa tener enfrente a River después de tantísimos superclásicos, tuvo una pifia imposible ofreciéndole el área a Facundo Colidio para que definiera (bárbaro) ante Facundo Cambeses. Y cuando su equipo rodeaba el área de Santiago Beltrán, se hizo expulsar por una piña a Martínez Quarta y le allanó caminos a su rival para compensar con superioridad numérica las falencias que había mostrado al momento de hacer circular la pelota. Los dos goles de diferencia estuvieron precisamente en eso: premiaron el altísimo nivel de acierto frente al arco, una carencia que erosionó al ciclo que precedió al de Chacho. Y que no pudo capitalizar Racing: cuando River se equivocó -que lo hizo, y bastante: la circulación sigue sin fluir- no supo cómo vencer a Santiago Beltrán. El arquerito que sorprende por su soltura atoró bárbaro a Santiago Solari después de un (pésimo) pase de Aníbal Moreno, y vio cómo Duvan Vergara desperdició una acción (mala peinada de AM) y cómo Maravilla Martínez fallaba dos. Una, al ganarle en la posición a Germán Pezzella; otra, con un tiro cruzado. El tiempo (y trabajo, según el glosario del deté de River) es el que permitirá diagnosticar cuál será la versión definitiva del copyright Coudet. Si el que rodeaba como cardumen de pirañas a cada uno de los jugadores de Belgrano para quitarles la pelota y volver a atacar (en una goleada 3-0 que envalentonó), o el que abrazó el pragmatismo una vez más. Que entendió dónde podía equivocarse su adversario y zácate, lo aprovechó. Con señales positivas, por caso: la presión de Juan Cruz Meza sobre el final del partido generó una equivocación que facturó Sebastián Driussi con un slalom para dejar pasar a un defensor. Aunque el análisis sería parcializado si se considerara que esto le alcanzará para continuar con esta cosecha prácticamente impecable ( ganó cinco de seis partidos; empató en Bolivia ante Blooming condicionado por una roja a los 4’ del primer tiempo). Es posible que Racing gane mucho más jugando como lo hizo frente a River que el equipo de Chacho sostenga este sprint si comete equivocaciones en zonas tan críticas. Si deja espacios o comete infracciones que condicionan rápidamente al fondo (Tobías Ramírez, en su debut, vio su primera amarilla a los 8’). Si sufre tanto en la fricción, en los duelos. Este clásico, por lo pronto, quedó en manos de River por esa virtud a la que se ha abrazado como ruta de escape. Que lo destaca, por cierto, ya que en otros tiempos cometía fallas similares pero los resultados eran adversos. Aunque con Boca en el horizonte y una etapa del almanaque en los que los márgenes de error se achican, recostarse sobre esa facilidad sería asumir un riesgo demasiado alto. El resumen del triunfo de River ante Racing por Torneo Apertura 2026 |
PINAMAR24 EN FACEBOOK
|