Christian Dobal Mendoza, ciudadano argentino y con alerta roja internacional, fue localizado y detenido por la Policía Federal Argentina en Miramar. Está requerido por la Justicia paraguaya por una causa que incluye homicidio doloso y hurto agravado, mientras avanza el proceso para una eventual extradición.
Una investigación permitió localizarlo en Miramar
La Policía Federal Argentina logró detener en Miramar a Christian Dobal Mendoza, un ciudadano argentino que era requerido por la Justicia de Paraguay desde 2013 y sobre quien pesaba una alerta roja internacional.
La captura fue resultado de varios días de tareas realizadas por agentes de la División Unidad Operativa Federal (DUOF), quienes investigaron información relacionada con la posible presencia del sospechoso en la localidad.
Según fuentes locales consultadas por Pinamar24, Dobal Mendoza habría desarrollado en Miramar una rutina laboral y social alejada de Paraguay, país que había abandonado después de obtener el beneficio de prisión domiciliaria.
Los investigadores realizaron vigilancia fija, seguimientos encubiertos y tareas de inteligencia para establecer dónde residía y cuáles eran sus movimientos habituales. Una vez confirmada su presencia en la localidad, los efectivos definieron el momento para concretar el procedimiento.
El arresto se realizó sin incidentes y posteriormente se informó de la detención al magistrado que interviene en el expediente. Dobal Mendoza fue trasladado a la sede de la Policía Federal en Mar del Plata, donde permanece alojado a disposición de la Justicia argentina.
Una causa por un homicidio ocurrido en 2013
El requerimiento internacional se origina en un hecho ocurrido el 10 de noviembre de 2013 en Ñemby, departamento Central, Paraguay.
La investigación judicial paraguaya vincula a Dobal Mendoza con el asesinato de Lializ Alexandra Velázquez, una estudiante de 22 años que se encontraba junto a dos amigos esperando un colectivo en el Acceso Sur, a la altura del kilómetro 17.
De acuerdo con los antecedentes del expediente, el grupo fue abordado por varias personas que se movilizaban en motocicletas. Durante el episodio, uno de los jóvenes recibió un disparo que le provocó la muerte.
La secuencia fue investigada como un robo con resultado fatal. Los atacantes habrían sustraído el teléfono celular de uno de los testigos, mientras que la víctima murió como consecuencia de la agresión armada.
Otros acusados ya fueron condenados
La causa tuvo posteriormente un proceso judicial en Paraguay, en el que otros acusados recibieron condenas por su participación en el hecho.
El Tribunal de Sentencia de Fernando de la Mora condenó a Juan José Barrios a 20 años de prisión, al considerarlo coautor, mientras que Jorge Benítez recibió una pena de 15 años como cómplice en el robo que provocó la muerte de la joven.
La situación de Dobal Mendoza siguió un camino diferente. Había sido detenido inicialmente, pero posteriormente obtuvo el beneficio del arresto domiciliario, circunstancia que, según la reconstrucción judicial, aprovechó para abandonar Paraguay.
Desde entonces permaneció fuera del alcance de las autoridades durante más de una década.
Sobre el detenido pesaba una alerta roja internacional por una causa que incluye homicidio doloso y hurto agravado.
Avanza el proceso de extradición
La alerta roja internacional que pesaba sobre Dobal Mendoza contempla una solicitud de localización y arresto provisorio con fines de extradición.
Este mecanismo permite que las fuerzas de seguridad de distintos países localicen a personas requeridas por tribunales extranjeros y adopten medidas para ponerlas a disposición de la Justicia.
Ahora, las autoridades deberán analizar la documentación remitida por Paraguay y avanzar con los procedimientos establecidos por los acuerdos de cooperación internacional y la legislación argentina para determinar una eventual entrega del acusado.
Mientras se desarrolla ese proceso, Dobal Mendoza continuará bajo custodia en Mar del Plata, a disposición de la Justicia argentina.
