Un productor de 67 años aplicó una combinación de productos químicos sugerida por una herramienta de inteligencia artificial para combatir las malezas y terminó perdiendo casi 25 acres de sésamo.
Un agricultor de 67 años perdió casi 25 acres de cultivos de sésamo, equivalentes a unos 24,7 acres, después de aplicar un tratamiento contra las malezas recomendado por una herramienta de inteligencia artificial. El productor llevaba aproximadamente un año utilizando la aplicación y, tras obtener resultados satisfactorios en consultas anteriores, decidió recurrir a ella para diseñar un plan químico para su campo.
La aplicación recomendó una combinación de productos que fue aplicada sobre unas 150 mu de superficie. Sin embargo, al día siguiente el agricultor comprobó que las plántulas de sésamo comenzaban a morir junto con las malezas. El daño se produjo de manera rápida y afectó prácticamente a toda la superficie tratada.
La IA identificó el posible causante después de que las plantas murieran
Ante lo ocurrido, el agricultor volvió a consultar a la herramienta. En esa segunda respuesta, la inteligencia artificial señaló que uno de los herbicidas recomendados, identificado como “flusulfasulfaether”, podía haber sido el responsable de la destrucción de las plantas.
Expertos agrícolas explicaron que ese químico está destinado principalmente al control de malezas de hoja ancha en cultivos de soja. El sésamo, al encontrarse dentro de la misma categoría botánica, también puede resultar vulnerable al compuesto.
Además, señalaron que el herbicida debe utilizarse en zonas específicas donde exista una presencia importante de malezas y no aplicarse sobre la totalidad del campo, como ocurrió en este caso.
La experiencia generó cuestionamientos sobre el uso de IA en decisiones agrícolas
El agricultor había comenzado utilizando la inteligencia artificial con cierta desconfianza y para cuestiones menores. Sin embargo, los resultados positivos obtenidos durante un año aumentaron su confianza en la herramienta hasta llevarlo a utilizarla para una decisión con consecuencias económicas importantes.
La aplicación contaba con una advertencia general que indicaba que las respuestas generadas por IA podían ser incorrectas y recomendaba verificar la información. Sin embargo, no presentó una advertencia específica sobre los posibles efectos del producto recomendado en los cultivos de sésamo.
El caso terminó con la pérdida casi total de la producción tratada y expuso los riesgos de utilizar recomendaciones automatizadas sin una verificación especializada, especialmente cuando se trata de productos químicos y decisiones que pueden afectar directamente una cosecha.
