El vehículo permaneció 27 días enterrado en el área protegida de Calingasta. La Justicia consideró que el ingreso se produjo por un sector no habilitado y documentó daños sobre más de 280 metros cuadrados de terreno.
La Toyota Hilux que había quedado atrapada en la Pampa del Leoncito, en Calingasta, San Juan, fue finalmente retirada tras 27 días. El operativo se realizó bajo una resolución judicial, con custodia de Gendarmería Nacional y supervisión de organismos ambientales y de patrimonio.
La extracción del vehículo estuvo acompañada por una resolución del juez de Paz Letrado de Calingasta, Andrés Troche, que estableció multas para sus dos ocupantes, Agustín Añó y Pablo Abraham, por el ingreso y los daños provocados en el área protegida.
El ingreso por una huella no habilitada
El episodio comenzó el 8 de agosto, cuando la camioneta ingresó al área por el sector sur, utilizando una huella preexistente. Sin embargo, la Justicia determinó que ese camino no constituía un acceso habilitado.
Los ocupantes avanzaron unos siete kilómetros sobre un terreno que inicialmente estaba seco. Durante el recorrido, la superficie se volvió barrosa y blanda hasta que la Hilux perdió fuerza y quedó enterrada. Al descender para revisar la situación, comprobaron que no podían sacar el vehículo por sus propios medios.
En un intento por liberarlo, utilizaron escaleras metálicas para motocicletas como rampas. La maniobra permitió desplazar la camioneta algunos metros, pero también generó nuevas alteraciones sobre el terreno protegido, un elemento que fue considerado por la Justicia al evaluar la magnitud del daño.
Más de $9 millones en multas
La resolución de Troche estableció para ambos ocupantes una multa equivalente a 15 sueldos del escalafón mínimo de la Administración Pública provincial, por un monto de $4.387.320 para cada uno.
Además, Pablo Abraham recibió una segunda sanción de 200 unidades fiscales, equivalente a $456.800, debido a que se consideró acreditado que el ingreso al área se produjo evitando el control de Gendarmería ubicado sobre la Ruta Nacional 149.
Abraham había reconocido que era quien conducía la camioneta al momento del ingreso. Además, Gendarmería certificó que no existían registros del paso del vehículo ni de sus ocupantes por ese puesto de control.
En total, las sanciones económicas alcanzan los $9.231.440.
Para el juez, que existiera físicamente una huella en el terreno no significaba que estuviera legalmente habilitada. El fallo descartó que se tratara simplemente de un extravío y sostuvo que hubo una decisión de ingresar por un sector no autorizado del espacio protegido para intentar llegar posteriormente a un acceso habilitado.
El daño alcanzó 280 metros cuadrados
Un informe técnico elaborado por especialistas de la Dirección de Patrimonio Cultural de San Juan permitió determinar la superficie afectada por la circulación de la camioneta.
La Hilux dañó aproximadamente 280 metros cuadrados. Dentro de esa superficie, 35,28 metros cuadrados fueron considerados de daño grave, con huellas de entre 5 y 8 centímetros de profundidad, una media de 6,5 centímetros, además de ruptura de la costra superficial y desplazamiento lateral de sedimentos.
Los surcos alcanzaron unos 63 metros de longitud.
Otros 244,72 metros cuadrados presentaron daños superficiales debido a la deformación del terreno. A esto se sumaron 50,3 metros cuadrados adicionales afectados por la motocicleta que intentó asistir a los ocupantes.
Los especialistas estimaron que la recuperación natural de las zonas más comprometidas podría demandar entre 50 y 80 años, debido a la alteración de la microtopografía y a la capacidad extremadamente lenta de regeneración del ambiente.
Un operativo condicionado por el estado del suelo
El retiro de la camioneta requirió una planificación específica. Inicialmente, Gendarmería no contaba con malacates de longitud suficiente para realizar la maniobra, por lo que se solicitó la intervención de especialistas de Patrimonio Cultural.
Estos profesionales elaboraron tanto el diagnóstico de los daños como el protocolo técnico para extraer el vehículo procurando evitar nuevas afectaciones.
La resolución judicial estableció que el procedimiento debía realizarse el viernes entre las 17.30 y las 19, con la supervisión y custodia de Gendarmería Nacional, la Comisaría 33 de la Policía de San Juan y personal de la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable. También se ordenó elaborar un acta con la participación de todos los organismos presentes.
El clima terminó siendo determinante para concretar la extracción. El fiscal explicó que el terreno se había secado considerablemente respecto de las semanas anteriores.
“Las condiciones de clima lo permitieron porque mejoró mucho el tema del suelo”, señaló.
También precisó que la camioneta permanecía profundamente enterrada: “estaba enterrada, su rueda estaba enterrada a 60 centímetros más o menos”.
Una vez completado el operativo, el vehículo fue entregado a personas autorizadas por sus propietarios.
El dinero será destinado a la zona protegida
La resolución judicial determinó que los fondos obtenidos mediante las multas sean depositados en la cuenta especial de la autoridad de aplicación.
El dinero tendrá como destino la atención y el crecimiento del patrimonio protegido, con una afectación específica para la Pampa del Leoncito.
Además, Troche ordenó comunicar la sentencia al Ministerio de Turismo, Cultura y Ambiente y a los organismos correspondientes para que se implementen medidas de restauración y prevención.
El objetivo será recuperar, en la medida de lo posible, el terreno afectado y evitar que un episodio similar vuelva a producirse en uno de los espacios naturales protegidos de San Juan.
