Un relevamiento de la Fundación Libertad comparó los ingresos de maestros de grado en las distintas provincias y detectó una fuerte pérdida real en Buenos Aires. El salario testigo pasó de $1.431.303 en diciembre de 2019 a $1.125.627 en marzo de 2026, medidos a precios de marzo de este año.
Un informe de la Fundación Libertad sobre la situación de la educación primaria y secundaria en Argentina reveló importantes diferencias entre las provincias y una pérdida del poder adquisitivo de los salarios docentes durante los últimos años.
Para realizar la comparación, el estudio tomó como referencia el ingreso bruto de un maestro de grado de jornada simple con 10 años de antigüedad. A nivel nacional, el salario promedio pasó de $1.383.999 en diciembre de 2019 a $1.199.964 en marzo de 2026, siempre expresado a precios de marzo de este año. La caída real fue del 13,3%.
En la provincia de Buenos Aires, el retroceso fue todavía mayor. El salario testigo pasó de $1.431.303 a $1.125.627, lo que representa una disminución real del 21,4% respecto de diciembre de 2019. El informe ubica a la Provincia entre las jurisdicciones que más retrocedieron en el período analizado.
Las diferencias entre las provincias
El relevamiento también mostró una amplia brecha entre los salarios docentes de las distintas jurisdicciones.
En marzo de 2026, Neuquén registró el salario bruto más alto, con $2.296.123, seguida por Santa Cruz, con $1.818.697, y Tierra del Fuego, con $1.561.921.
En el extremo inferior se ubicaron Misiones ($878.935), Mendoza ($909.947) y Chubut ($1.018.386). Según el informe, el salario de un docente neuquino fue aproximadamente 2,6 veces superior al de un maestro misionero.
La evolución del salario docente tampoco fue uniforme a lo largo del período. Con diciembre de 2019 como base 100, el índice nacional llegó a 105,8 en 2021, cayó a 83,6 en 2023 y luego mostró una recuperación parcial: alcanzó 90,2 en 2024, 89,4 en 2025 y 86,7 en marzo de 2026.
Buenos Aires destina más de una cuarta parte de su gasto a educación
El informe también analizó el peso de la educación dentro de los presupuestos provinciales. Para 2026, el gasto educativo representa en promedio el 25,6% del gasto público provincial.
Buenos Aires se encuentra por encima de ese promedio, con el 28,4% de su gasto destinado a educación. En este indicador aparece por debajo de Santiago del Estero, Salta, Córdoba, Neuquén, San Luis, Río Negro y Corrientes.
En cuanto al gasto por alumno, el promedio nacional proyectado para 2026 es de $4 millones. Neuquén encabeza la comparación con $13,7 millones por estudiante, mientras que Buenos Aires registra $3,12 millones y Tucumán se ubica en el último lugar, con $2,46 millones.
La relación entre alumnos y docentes
Otro de los indicadores relevados fue la cantidad de estudiantes por docente. En 2025, el promedio nacional fue de 12,4 alumnos por docente, aunque con diferencias importantes entre las jurisdicciones.
Buenos Aires registró 15,8 alumnos por docente, por detrás de Córdoba, que alcanzó 16,8. Santa Fe tuvo 14,7, Misiones 14,5 y Chaco 14,3. En el otro extremo, CABA y Tierra del Fuego registraron 6,1 alumnos por docente.
La diferencia aumenta en el nivel secundario: mientras el promedio nacional fue de 17,1 alumnos por docente, Buenos Aires alcanzó 26,4, seguida por Córdoba con 25,4 y Salta con 23,3.
También persisten dificultades en las trayectorias escolares
El informe de la Fundación Libertad también puso el foco en los resultados educativos. La repitencia promedio pasa del 1,9% en primaria al 6% en secundaria, mientras que la sobreedad aumenta del 5,1% al 19,6%.
El abandono interanual también muestra una diferencia importante: alcanza el 0,6% en primaria y llega al 6,9% en secundaria.
En materia de aprendizajes, el informe señala que, según el indicador de pobreza de aprendizajes utilizado por el Banco Mundial y la UNESCO, el 59% de los chicos argentinos en edad de finalizar la primaria no alcanza un nivel mínimo de comprensión lectora.
Las Pruebas Aprender 2025 también reflejaron una diferencia entre las áreas: a nivel nacional, el 76,9% de los estudiantes alcanzó niveles Satisfactorio o Avanzado en Lengua, mientras que en Matemática ese porcentaje fue del 55%.

